Marta Rovira, muertos en las calles y demonios familiares La alusión de Marta Rovira a un imaginario recurso a la fuerza militar denota cuando menos cierta turbulencia psicológica

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No quiero sumarme a la extraña lógica de quienes quieren deducir que los desvaríos de Marta Rovira Vergés se deben a que su abuelo fuera franquista, pero como historiador sí me gustaría que algunos catalanes perdieran el miedo a hablar con claridad de la historia, tanto social como familiar. Porque la verdad siempre ayuda a librarse de demonios familiares, que no es librarse de familiares demoníacos, sino quizá de ciertas tendencias al extremismo que se han mamado desde pequeñito, y que a veces refluyen por aquello de que los extremos se tocan. Insisto en que a veces porque ni soy determinista, ni creyente en teorías sobre culpas colectivas o transmisibles…

Yendo al grano, me entró curiosidad por saber quién fuera el dichoso alcalde franquista de San Pedro de Torelló (hoy Sant Pere) apellidado Vergés, y nada, ni rastro, así que solo puedo dejar a mis amables lectores unas pistas, y luego si la Marta o alguien que conozca su historia familiar tiene a bien ilustrar al público con lo que de todo esto le concierna, pues será simplemente un dato más, que ni quita ni pone mérito a la candidata a presidenta de la Generalitat catalana que bien poco favor se ha hecho a sí misma deduciendo del temor del Govern (catalán) a la inversa que hubiera una intención del Gobierno (español) de usar la fuerza militar en Cataluña.

José Vergés y Josep Pla.
José Vergés y Josep Pla.

Hay un José (más tarde Josep) Vergés Matas (i Matas después) que es el aquí retratado en la imagen que acompaña a su biografía en el Instituto Cervantes, nacido en Palafrugell en 1910 –cuarto hijo y único varon del industrial y alcalde de esa localidad Josep Vergés Barris– y muerto en Barcelona en 2001, que puede ser o no el citado abuelo-alcalde, pero en todo caso es el fundador con otros falangistas catalanes en Burgos durante la Guerra Civil de la revista y editorial Destino, vendida en 1974 a Jordi Pujol, lo que dejó a Vergés fuera de la competición con José Manuel Lara (Planeta) y abrió el camino del éxito político a Pujol.

P. 149 del libro Jordi Pujol: en nombre de Cataluña, de Félix Martínez y Jordi Oliveres, publicado por Random House Mondadori en 2005 (446 páginas).
P. 149 del libro Jordi Pujol: en nombre de Cataluña, de Félix Martínez y Jordi Oliveres, publicado por Random House Mondadori en 2005 (446 páginas).

Así que si la Marta tiene a bien decir quién fue su abuelo -el de un lado, porque hay quien dice que el otro era de Ómnium, no sé si para resaltar lo de que los extremos se tocan-, más que ayudarnos a nosotros quizá se ayude a sí misma por aquello de librarse de presiones o explicar sus propias tendencias extremistas que, insisto, no creo que sean hereditarias, pero que si algo de eso hay, bien está reconocerlo para quitarle gravedad.

Referencia a Vergés en el libro Pleitos de familia, de José A. Baonza.
Referencia a Vergés en el libro Pleitos de familia, de José A. Baonza.

 

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